Bolines

Un conjuro llamado amor

Aquel gachón sufrió la revolución

que altera el corazón,

que le hace temblar

su inmaculada alma,

que le hace soñar   

en una nueva aventura

ilusionante y desconocida.

Esa brillante mirada,

esa piel erizada

y esos ejércitos de mariposas

que recorren sus venas.

Esta gachona ha logrado

lo imposible, lo extraordinario:

hacer creyente al incrédulo.

El gachón ya no es agnóstico,

ahora recita, ríe, baila y canta

cuando está cerca de ella.

Quiere cogerla de la mano,

y subirla a su barco

para recorrer el cielo,

y colonizar un nuevo mundo

donde solo estén ellos solos.

Nosotros sus amigos

estamos orgullosos

de verlo volar

y de desarrollar

esta nueva aventura

con su compañera.