Este espejo tan brillante,
me ciega como sol de mediodía;
en él aparece la silueta
de una dama que no reconozco.
Aun así me mira,
con desconfianza y con rechazo.
En su rostro hay mil colores
puestos sin recato ni medida…
¿qué intentan ocultar?
Tal vez su carácter,
tal vez las líneas que dibuja el tiempo,
esas que cuentan en silencio
la experiencia de mi vida.