El peso de la historia nos condena
En aulas devotas
fuimos adoctrinados para ejercer
la mejor apatía y discriminación.
Calefaccionados a buen precio,
permitimos el vendaje de las miradas,
creímos otra fábula
Padres engañados en su buena fe
pusieron candados a cualquier inquietud
En aquellos días de mordazas
ocurrían desgracias
campeaba la injusticia.
Mientras
había hermanos cayendo
había niñas agonizando
dentro de pozos clandestinos.
¡¡Cómo nos mintieron!!
.
No fuimos dignos
y es inútil la excusa del ingenuo
cuando balas, gritos, censura,
todavía hieren la memoria