Los hechos rebasan mi calma
los años me cuentan la historia
y todo, quizá casi todo,
de nuevo a la vida retorna.
La vida enredada transita
en ramas, bejucos y frondas,
en noches con muchas tinieblas
que van provocando más sombras.
Abundan los burdos disfraces
lo falso se aplaude con pompa
la injuria se expande campante
así con sus ondas sonoras.
Lo bueno se asfixia en lo malo,
lo malo pervive y no asombra
si el tiempo pasado me dice
que es parte de ayer y de ahora.
Las guerras no paran y siguen
y siempre mentiras pregonan
la paz con justicia es falacia
si nunca las vidas importan.
Las balas cercenan palabras
las voces que gritan son pocas
la vida del pobre no cambia
los dueños del hampa la ahogan.
Invade las tierras ajenas
la misma Sodoma y Gomorra,
si muchos de historia no saben…
¡Qué pena que la desconozcan!
Se violan hoy muchos derechos
con burda cizaña y lisonja
y a quienes con voz lo denuncian
capturan con vil demagogia.
Las leyes se ajustan «perfectas»
se aplican a todo el que estorba
y muerde a los pobres desnudos
o a quienes sus luchas redoblan.
El tiempo transcurre con prisa
la vida de pronto se acorta
el tiempo se va inexorable
y solo la muerte es oblonga...