Tiene las alas de los jilgueros,
porta la lumbre de la esperanza;
siendo vihuela que arrulla el alma
siempre nos brinda lindos ensueños.
Guarda suspiros igual que el viento
cuando recorre la gran sabana;
siempre impulsando la blanca garza
cuando levanta su raudo vuelo.
Cuando su canto solemne entona
tiene las gracias de griega ninfa;
siempre tañendo la dulce nota
llena de ritmo, que siempre inspira;
ese alborozo que tierno aflora
bella sonata que amor destila.
Autor: Aníbal Rodríguez.