Arih

Entre la rabia y el mar


Entre la rabia y el mar
A veces el amor
no se rompe,
solo se llena de preguntas.
Queda flotando
como una barca
entre dos corrientes:
la del abrazo
y la del silencio.
Yo te miro
y aún reconozco tu voz
en los rincones de mi calma.
Pero también hay una grieta
pequeña,
del tamaño de una palabra
que no supo cuidar mi corazón.
No sé si fue el gesto,
la historia,
o la forma en que el mundo
se volvió un poco más frío
cuando dijiste
que no era nada.
El amor no muere así.
El amor se queda sentado
en la orilla del alma
mirando el agua moverse.
A veces con rabia.
A veces con tristeza.
Y otras,
con esa ternura cansada
de quien todavía recuerda
cómo era
flotar.

 


— Arih