Dime, Luna plateada,
que vagas por el cielo,
cubriendo con tu mirada
el mundo de los hombres:
¿Dónde hallaré a mi amor?
si por ventura lo encuentras,
dile que lo sigo aguardando,
en la ribera del lago,
testigo de nuestro encuentro.
Dile que lo sigo amando
que mis brazos aún lo abrazan .
Oh Luna, no te vayas,
sigue a mi amor buscando.
Dile que lo espero siempre
en este remanso sereno,
del lago de nuestro amor.