¿Es este el momento
de soltar el cuerpo y este lugar?
¿De disolverme en el todo
o en la nada,
de regresar al polvo de estrellas
que encendió mi conciencia?
¿Ha llegado el cierre del ciclo,
o nunca hubo principio
ni final?
¿Es hora de atravesar mente y cuerpo,
de cruzar la frontera del tiempo?
¿Es este el instante
de abrir la conciencia,
sin apego ni pena,
y entregarme a lo desconocido?
¿O quizá he alcanzado
una existencia plena,
y esta duda, esta sensación serena,
es también fuerza que me impulsa
a buscar más claridad,
más transformación,
más hondura?
Y por eso,
desde lo más profundo de mi esencia,
algo en mí despierta
y, como lluvia en el río...
me invita a fluir
más cerca del mar.