Pliegues que surcan, desprenden magníficos oleajes.
Frente a frente, mi vista se pierde contemplando un mar colosal.
Empujo poco a poco aquel barquito de papel, alejándose de mí, va fundiéndose en las aguas turbolentas que le dan solemne bienvenida.
Lo veo perderse en el horizonte, sin más, concluyo: así de insignificante son hoy por hoy lo que pesa, hoy es sonido, mañana silencio.
Y como aquel barquito, soltar de vez en cuando, alivia un poquito.
Scarlett- Oru