En las rutas amarillas
En los puertos parisinos
En las latas de conserva
Y en lo añejo de los vinos
En toda alcantarilla
En ese agua sin destino
En un sol que dá la vuelta
Y en las uvas del racimo
Laten las tres Marias
En noches sin vecinos
En algo que te muerda
En ese mismo sacrificio
Las apuestas benditas
Y todos los prejuicios
Ya basta de paciencia
Solo queda el ruido