El Arquitecto Del Mañana
Con el tablero en la mano, el lápiz en la yema,
marco la regla T en cada rincón –
recta, firme, como un canto que se estrena.
Mi dedo recorre el trazo con esmero,
el papel espera como un terreno nuevo,
donde la idea brota, clara y sincero.
La regla T marca eje y rumbo cierto,
cada línea recta es un lazo que atañe,
no es azar, no se pierde el norte.
Con el pincel extiendo la tinta como hormigón,
se alzan muros en ángulo justo, sin desvío –
el futuro se alza en cada rincón.
Edificios que bailan en cuadrícula fina,
ventanas como ojos que buscan la luz,
sus fachadas brillan con un brillo divina.
Trazo con lápiz, pinto con valor,
cada trazo es un sueño que se va formando,
el tiempo se pliega en mi mano, en mi calor.
La regla T es mi eje, mi ley, mi razón,
la ecuación se cierra en cada dimensión –
el futuro es mío, se alza con pasión.
No son solo líneas, ni tonos que se mezclan,
son calles que esperan, hogares que aman –
un mundo que germina, que nunca se desvanece, nunca se olvida.
Autor: Eduardo Rolón