Suelo verte en palabras,
no en sonidos,
en palabras.
Tú las creas
y les das alas
de mariposas o
de águilas.
Te vistes en ellas
para desnudarte
cuando las nombre.
Son tus plumas
de tersa piel
que a veces vuelan a mi cama,
o son pétalos de vivos colores
que a veces estallan en mis ojos
iluminando mi alcoba.
Pero a veces, como rosales,
son las palabras
espinas que te visten
para que griten mis manos
al tocarte,
aunque solo sea en palabras.