El Jazmín Y El Zorsal
No busques en el cielo
lo que está a tus pies –
allí crece mi jazmín,
con pétalos que no olvidan.
Cada flor es un susurro
que nunca te dijo en voz alta,
pero que sabés de sobra:
yo no te dejé nunca.
El zorzal que canta
en la rama del viejo nogal
lleva tu nombre en el trino,
en cada nota que se alza.
Tú te fuiste un día,
pero aquí seguí –
la tierra sigue caliente,
la flor sigue esperando.
No hace falta que vengas corriendo,
no hace falta que digas nada:
acércate al jazmín,
y ven a abrazarme.
Autor: Antonio Pais