Elias Castellano

CUANDO SUEÑO

 

 

Dulce era la noche,

y el cielo ostentaba

un manto de perlas.

 

El aire arrastraba

todos los perfumes

de la primavera,

y el alba, pujaba

con luces bermejas

detrás de los montes

por hacerse reina.

 

Un mosquito -ufano-

murmuró en mi oreja:

-Goza sin prejuicios

esta noche bella

porque no es seguro

que otra más te venga.

 

Y yo, con mi mente

de ilusiones llena,

cogí mis ensueños,

me subí a una estrella,

y contemplé al mundo

como degenera.

Los pobres durmiendo

sobre las aceras.

Políticos sucios

con palabras puercas.

 

Y miré hacia abajo,

y vi a las potencias

cubiertas de seda

lavarse las manos

con la sangre ajena.

 

Cerrando los ojos

olvidé a la tierra.

Vagué por el éter

de estrella en estrella.

 

Y hoy vivo esperando

la parca certera.