María de los Ángeles Camacho Rivas

Aúreo

He ido a todos los montes

la madera hallada

no me alcanza

para edificar la medida

de mi corazón crecido

tras el sismo cuando tu mirada.

 

Honestamente, no logro

no logro serigrafiarte

con palabras,

cortos mis brazos

para marcar la extensión

de sol al pronunciarte.

 

Si alcanzo a calcular

una décima parte del oro

que me ha dado tu desvelo

nadie me lo creería.