Angie Lopez

A ella

Desde el primer día me amaste. Nuestro amor no tuvo fin. Siempre estuviste para mí.

Un amor de cuento de hadas… pero distinto. En esta historia no hubo príncipe azul, ni final feliz.

Porque el tiempo te arrancó de mi vida antes de que el “para siempre” pudiera cumplirse.

Y aun así, madre,

sigues siendo mi único final eterno.