CARMEN DIEZ TORÍO

Y POR ÉL ...

Y POR EL

Juraba que no le amaba
y mentía hasta al viento,
pero en la noche escribía
su nombre en los silencios
y le buscaba en su piel,
en el perfume del aire;
entre las sábanas blancas
olía hasta su aliento.

Juraba que no le amaba
y sentía su corazón muerto;
cómo se le escapaba la vida,
lloraba y sangraba por dentro
por no sentir en su boca
el manantial de sus besos,
por no sentir en sus brazos
el abrazo de su cuerpo.

Juraba que no le amaba
y le sentía en el alma,
tejiendo sus pensamientos;
era sombra de su sombra
y por él… estaba viva muriendo