Tu dentro,
yo fuera.
Tu cuerpo impermeable al amor
repele el mío prendido en llamas.
¿Cuántas vidas hasta hallarte?
¿ Cuántas muertes para llorarte?
Un amor que vuela como hoja movida por el viento
sin rumbo ni final, sin tiempo, ni verdad.
Lo nuestro no es de este mundo,
Dios nos maldijo con tiempos ocultos.
Aquí, sola, te amo cada minuto,
lloro los siglos de este amor sin fruto.
Si en alguna vida coincidimos...
@Carme Folch, 2026