Va engreida por la vida,
con sonrisa cínica
y mirada desafiante,
todo le da lo mismo
a su paso se lleva
todo por delante,
actúa con desdén
al creer es mejor
que los demás,
pero a solas
se quita la careta
y en la penumbra
sale a relucir
la baja estima:
su peor desgracia.