emiliodom

No al miedo.

 

\"Cuando diseccionamos\" nuestros miedos ( con sentido común y de forma concreta), podemos darnos debido cuenta de que no son tan terribles. No debemos olvidar que nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Imaginando situaciones ambiguas y terribles, somos grandes expertos. En el miedo con frecuencia hay una sensación de pérdida, ya que nace de la amenaza de quedarnos sin lo que tenemos. Para desactivarlo, es conveniente concretar qué es lo que tememos perder. ¿el trabajo?, ¿unos ahorros?. con toda probabilidad tenemos recursos para salir adelante. Debemos dejar de tener miedo al miedo. Los ambiguos nos atemorizan. A medida que los hagamos concretos, con sentido común, seremos capaces de mirarlos a la cara y buscar alternativas.