Oh, mi amor querido,
¿por qué te escondes de mí?
Te espero en el puente viejo,
donde un día te vi partir.
Guardaré para ti el anillo,
símbolo de nuestro amor,
y aunque el destino castigue
mi corazón soñador,
seguiré fiel a tu nombre,
seguiré fiel a mi amor.
Mas si tu sonrisa no llega
al puente donde te vi,
allá donde el agua me lleve
mi pena he de seguir,
pues si mi amor es en vano,
sin ti no quiero vivir.