La ciudad y los perros es un libro especial para muchas personas,
pero yo poseo una edición única,
porque tu firma aparece en una primera página que está llena de recuerdos.
Cada trazo que grabaste con tu puño y letra,
perdura todavía en mi memoria.
Tu calidez, honestidad y amabilidad,
me reconfortó durante cada instante que pasamos juntos.
Ese abrazo de despedida con tu aroma, tu dulzura,
me atrapó el recuerdo de lo que fue.
Las páginas van tiñéndose de un amarillo ocre, recordando al paso del tiempo,
pero tú aún sigues presente en mí.