Giovanni Hermida

LA PUERTA

 

“Nadie entra por la puerta

donde no hay puerta”,

dijo el poeta.

 

¿Solo si soy nadie puedo entrar?

pregunté.

 

Solo si no eres tú,

sino aquel que ocultas

dentro de ti mismo;

solo si mueres,

siguiendo aún vivo.

 

Solo si diluyes tu disfraz de turno

y dejas caer las máscaras

que tu espejo ha pintado en tu rostro,

para mirar en la fuente

que eres tú mismo.

 

Solo si entiendes que la herida 

es donde nace tu luz, 

o que el dolor

es la madre que te alumbra.

 

Solo si brota la flor de la conciencia

en el jardín de la experiencia 

y matas tu personaje,

antes del final del acto;

 

solo así

podrás entrar por la puerta

donde no hay puerta.