asegura1617

¿Una poética?

Todos los autores tienen una poética,
pero yo no sé por qué puerta entrar.
No sé en qué palabras descansa mi escritura,
y por lo mismo no ubico ese pequeño charco 
que devolvería mis manos descansadas y más limpias
después de poner el punto que quiero creer definitivo.
 
Si pregunto por mi voz en los poemas ya escritos,
una multitud de bocas y colmillos rodearían la mía.
Me he disfrazado en tantos nombres, en tantos cuerpos,
que a veces no encuentro la copia más fiel de mi cuerpo.
Esa que he escrito y he dejado viviendo con sus consecuencias
en una hoja, en la esquina rota de un papel o en un documento virtual
con un título que busca la sorpresa
y que tal vez termine por olvidar. 
 
He bajado hasta mis manos a preguntar por mí,
por el que digo haber liberado tantas veces.
La única respuesta: tus manos han hecho un hogar para las mías;
que has mezclado todos los poemas recitados
con saliva, tierra y un poco de tu luz, para levantar un lugar
en el que reina la franqueza
porque los subterfugios mueren sobre el felpudo. 
Por eso las líneas de mis manos no tienen motivos 
para adoptar determinada dirección o forma, 
ni mis falanges tienen la necesidad de estar pendiente
de los por si acasosluego de horas y horas de búsqueda
de la palabra
o expresión que condense lo que sentí ayer
                                              [y me dura hasta mañana
o lo que quiero sentir y escribir mañana
                                  [y que ya planeé ayer.
 
He bajado hasta mis manos a preguntar por mí
y no he escuchado mi nombre, 
sino todas las sílabas del tuyo, 
pronunciadas como una promesa para el futuro. 
Como si en ti estuviera sembrada la semilla de ese poema
que me augura
y que siempre creo que escribiré en cada inicio, 
para por fin reconocerme y llamarme por mi nombre sin dudar.
 
He bajado hasta mis manos a preguntar por mí, por mi poética, 
y una voz, que puede ser la mía, ha señalado tu cuerpo.