Nos vemos en el agua de la lluvia.
Un sueño mudo,
con mucho aire,
arrastraba el Arcoiris
por los suelos.
Quedamos en los charcos
que guardan a la Luna.
Un sueño seco,
con mucho negro,
arrancaba los colores
a la vida.
Te espero en la espalda
de esta gota,
perdida entre las lágrimas.