Efrain Eduardo Cajar González

Día Mundial del Agua

I
Hoy el agua levanta su memoria
en cada río, gota y manantial,
y el mundo escucha su antigua historia
fluir en canto limpio y esencial.
Es vida escrita en forma transparente,
latido azul del pulso universal,
presente en todo lo que nace y crece
como un lenguaje puro y natural.

II
Desde la lluvia leve que acaricia
la tierra sedienta al despertar,
hasta el océano que en su inmensidad
no deja nunca de respirar.
El agua es ciclo, es tiempo, es movimiento,
es viaje eterno sin final,
un puente vivo entre cielo y tierra
que no se cansa de circular.

III
En cada gota vive el origen
de todo lo que llegó a existir,
es la raíz de la vida entera
que aprende siempre a resurgir.
Sin ella el mundo sería silencio,
polvo sin forma ni porvenir;
un eco seco sin esperanza
incapaz de volver a latir.

IV
Corre en los ríos como un pensamiento
que busca siempre su verdad,
y en las montañas guarda su fuerza
como promesa de claridad.
El hielo antiguo en cumbres lejanas
conserva siglos de eternidad,
y en su silencio late la historia
de lo que fuimos en realidad.

V
El agua canta en la hoja verde,
en la semilla al germinar,
en el susurro leve del viento
cuando la lluvia quiere llegar.
Es la caricia de la mañana
que limpia el mundo al despertar,
y el reflejo de cielos abiertos
en cada lago al descansar.

VI
También conoce el rostro del hombre,
su prisa ciega y su ambición,
la huella dura que deja el tiempo
cuando olvida su condición.
Ríos que lloran bajo el olvido,
mares heridos sin compasión;
el agua advierte con su silencio
lo que hemos hecho sin reflexión.

VII
Hoy es un día para escucharla,
para entender su claridad,
para cuidar su pulso invisible
que sostiene la humanidad.
Porque no basta con celebrarla
si no aprendemos a respetar
la frágil vida que en su corriente
nos enseña a perdurar.

VIII
Cada gota es un universo
que guarda historia y porvenir,
un equilibrio delicado
que el hombre debe proteger y asumir.
No es infinita ni es ajena,
no es un recurso sin valor;
es el principio de toda existencia,
es raíz, es fuerza, es vigor.

IX
En cada niño que bebe agua
hay una promesa de continuidad,
en cada fuente que brota viva
respira el mundo en libertad.
Y en cada gesto de cuidado
nace una nueva oportunidad
de devolverle al agua su pureza
y al futuro su dignidad.

X
El agua es espejo del planeta,
reflejo fiel de lo que somos hoy,
si la cuidamos, habrá esperanza,
si la olvidamos, todo acabó.
No hay riqueza que la reemplace,
ni poder que la pueda crear;
es un tesoro que no se mide
y que debemos preservar.

XI
Hoy levantemos nuestra conciencia
como quien vuelve a despertar,
y entendamos que el agua es vida
que no se puede reemplazar.
Que cada acto, pequeño o grande,
sea un paso hacia conservar
el equilibrio de este planeta
que nos ha dado tanto sin hablar.

XII
Así en el día mundial del agua
la voz del mundo quiere decir
que aún estamos a tiempo de cuidarla
y aprender con ella a vivir.
Que fluya siempre clara y libre
como un derecho universal,
porque en su curso se escribe el destino
de todo lo que ha de continuar.