El amor, solamente.
Según quien te lo describa
te dará su conclusión;
si es un sabio en la cuestión,
hablará de lo que escriba.
La ciencia mira hacia arriba,
ve la química y la mente,
mas ¿qué es este fuego ardiente?
No es palabra ni tratado,
es un cuento relatado
por la boca de la gente.
Te agarra, no te das cuenta,
te mueve, te hace cambiar,
por amor sueles actuar
o aplacarse la tormenta.
Es la fuerza que alimenta,
el motor de tu latido;
un empuje desmedido
que te marca cada paso,
te defiende del fracaso
cuando te encuentras caído.
Si la meta es la alegría
y el propósito es gozar,
sin amor vas a llorar
cada noche y cada día.
Mas la carne no es vacía
si le falta su calor;
no te mueres de dolor,
puedes respirar tranquilo,
él es solamente el hilo
y el combustible mejor.
Te hace un santo, te hace ruin,
su sombra rige tu calma;
es lo que llamamos alma
desde el principio hasta el fin.
No es la meta ni el confín,
es la esencia verdadera.
Con amor o de madera
vivo estás, en tu razón,
pero cambia el corazón
a tu paso en la carrera.
El amor no es el compás
ni el motivo de la vida;
es la esencia bien sentida
y es el alma, nada más.
Vayas solo o vayas tras
de algún terrenal asunto,
vivo estás, no eres difunto,
pero cambia la pasión
y el sentido en la razón,
el amor solo es, y punto.
Ruben Dario GV