Haz Ámbar

Quitadme la inyección

No necesito este mal tratamiento.

Quitádmelo pues, que pierdo el aliento.

Vuestra inyección penetra mi piel, 

porque os ahuyento. Temedme después.

De siempre que he estado yo quieto y de pie

con cierto descaro, despierto recién.

 

En vez de lo que os digo hacéis lo contrario, 

y yo si quiero acabo muy rápido.

Vuelta a empezar. Disparo mis rayos.

¿Sinceridad? Continúo hasta impávido.

Llevo la marca de infinitos impactos.