Durante mucho tiempo pensé que para amar a alguien necesitaría verlo todos los días, besarlo, abrazarlo y tocarlo. Pero hoy descubrí que no es así.
Porque te quise desde el primer día, te quise desde que te conocí y te vi lleno de nervios por nuestra primer cita, por tocar mi mano o por darme un beso. Te quise porque la conexión que sentimos ese primer día no es de esta vida y porque siento tu cariño y tu presencia a pesar de más de 3 mil kilómetros de distancia.
Por eso hoy, me di cuenta que además de quererte también te amo. Porque no puedo ni quiero seguir mintiéndome y fingiendo que no siento esto por ti.
Y porque ahora sé que el único requisito para amar a alguien, para amarte... es solo sentirlo.