En el silencio donde nace la idea,
allí comienza todo lo esencial,
no en la fuerza que el mundo desea,
sino en lo justo, lo puro, lo leal.
Principio es raíz que no se quiebra,
aunque el viento intente derribar,
es la voz interna que recuerda
quién eres… y a dónde vas.
No se compra, no se vende,
no se adapta al interés,
es la llama que defiende
la verdad una y otra vez.
Es justicia cuando nadie mira,
es honor en la oscuridad,
es la fe que nunca se retira
aunque duela la realidad.
Quien vive por principios no se pierde,
aunque camine solo entre la multitud,
porque su alma firme siempre entiende
que el valor supera la virtud.
Y cuando el mundo caiga en engaños,
y la mentira quiera gobernar,
serán los principios —no los años—
los que nos vuelvan a levantar.