Tiene la forma exacta de la perdición…
Como fuego ardiente,
Y lento invita a quemar,
Con la noche vestida de provocación,
Y la luz ardiendo en la habitación…
Escucho su voz…
Como marcando el ritmo,
Como quien sabe provocar,
Entra mirando fijo,
Como al tiempo detener,
Como si el mundo acabara,
Cuando sus ojos me ven…
Y con ansias sus manos me agarran...
Con pasión sus labios me besan, me muerden…
Como muriendo de sed…
Su locura me domina, me desarma… me exita,
Se roba mi aliento,
Me deja sin poder hablar,
Cuando marca mis latidos,
Cuando enreda el cabello al tocarme
Cuando empapa mis piel con sus labios
Cuando en sus gemidos se pierde,
Y yo me pierdo con ella