Elias Castellano

PENAS DEL AMOR

 

 

Llamé a las puertas del cielo

por entrar a ver tu cara,

pero nadie vino a abrirme.

Allí, nadie contestaba,

hube de romper los goznes

para poder traspasarlas.

¡Ay, como lloraba el cielo!

El cielo, ¡cómo lloraba!

 

Los ojos de mi alma, amor,

lo mismo que dos ventanas,

los tengo por siempre abiertos

para mostrar mis entrañas,

y para tejerte un velo

yo, me arranqué las pestañas.

¡Ay, cómo dolía, amor!

¡Cómo me dolió hasta el alma!

 

¡Que dolorosas penas!

¡Ay, amor!

¡Como duele este amor,

y qué bonito!