CUANDO TRUMP LLEGÓ AL CIELO
Obra de teatro en un acto
PERSONAJES
SAN PEDRO
DONALD TRUMP
ESCENOGRAFÍA
Un espacio blanco suspendido en la nada. Las paredes simulan nubes densas, como algodón eterno.
Al fondo, una gran puerta celestial con un cerrojo antiguo.
Al lado opuesto, otra nube más difusa, como si ocultara otro destino.
En el centro, una mesa sencilla con dos sillas enfrentadas.
VESTUARIO
SAN PEDRO: túnica blanca, barba venerable, una gran llave dorada colgando del pecho.
TRUMP: traje oscuro, camisa blanca, corbata roja encendida como una bandera en guerra.
ACTO ÚNICO
Se escucha un golpe seco en la puerta. Luego otro, más insistente.
TRUMP (fuera de escena):
¡Abran! ¡Vamos! ¡Esto es ridículo!
(La puerta se entreabre. SAN PEDRO aparece, calmado, casi aburrido.)
SAN PEDRO:
¿Sí?
TRUMP (entrando sin permiso):
Finalmente. Pensé que aquí el servicio era mejor.
SAN PEDRO (observándolo):
¿Nombre?
TRUMP:
¿Nombre? ¿En serio? ¿No sabes quién soy?
SAN PEDRO:
Aquí todos han sido alguien. Nombre.
TRUMP (indignado):
Donald J. Trump. Presidente de los Estados Unidos. El mejor presidente, si quieres saber.
(SAN PEDRO saca un libro enorme y comienza a hojearlo con parsimonia.)
SAN PEDRO:
Mmm… Trump… Trump…
No lo veo.
TRUMP:
Eso es imposible. Debe haber un error. Un gran error. El más grande.
SAN PEDRO:
Si no está en la lista, no puede pasar.
(Silencio. TRUMP lo mira, incrédulo.)
TRUMP:
¿Sabes quién soy?
SAN PEDRO (cerrando el libro):
Sí. El que no está en la lista.
Siéntese.
(Señala una silla. TRUMP duda, pero se sienta.)
SAN PEDRO:
Explíqueme.
TRUMP (acomodándose la corbata):
Bien. Escucha. Yo era el líder del mundo libre. Tenía todo bajo control. Economía, poder, respeto… mucho respeto.
SAN PEDRO:
¿Y cómo llegó aquí?
TRUMP (con tono grave):
Un misil iraní. Explotó mi avión. Un acto terrible. Injusto. Nadie sufre más injusticias que yo.
SAN PEDRO:
Pero usted inició la guerra.
TRUMP (rápido):
Ellos son malos. Muy malos. Nadie más malos que ellos.
SAN PEDRO:
Eso no suele ser argumento suficiente aquí.
(TRUMP se levanta, comienza a caminar.)
TRUMP (monólogo):
Yo hice grande a mi país. Más grande que nunca. Construí muros, levanté economías, derroté enemigos.
La gente me amaba. Mucha gente. Multitudes.
Yo iba a salvar el mundo. Lo dije. Lo prometí. Y cuando prometo algo, lo cumplo. Siempre. Bueno… casi siempre.
El mundo necesitaba orden. Mi orden.
Y ahora estoy aquí… esperando en una nube… como cualquiera.
(Silencio breve. SAN PEDRO lo observa con una mezcla de paciencia y cansancio.)
(De pronto, se escucha un grito lejano. Voces en árabe desde la otra nube.)
VOZ (fuera de escena, en árabe):
¡Protesto! ¡Esto es inadmisible!
TRUMP (alerta):
¿Quién es ese?
SAN PEDRO (sin inmutarse):
El ayatolá. Protestando, como siempre.
TRUMP:
¿Está aquí también?
SAN PEDRO:
Sí. Pero ya se le explicó que Alá está en la nube de al lado.... Solo que... no hay siete virgenes como se decía.
(Otro grito lejano. Luego silencio.)
TRUMP (sentándose otra vez):
Esto es un desastre. Un completo desastre.
SAN PEDRO:
El cielo no es un hotel, señor Trump. Es… un filtro.
(Pausa.)
SAN PEDRO (inclinándose levemente hacia él):
Aquí no entran los títulos. Ni los discursos. Ni las multitudes.
Solo las consecuencias.
(TRUMP lo mira, por primera vez sin respuesta inmediata.)
TRUMP:
Entonces… ¿qué propones?
SAN PEDRO:
Una oportunidad.
(Se levanta, toma la gran llave y la hace girar lentamente.)
SAN PEDRO:
Regrese.
TRUMP:
¿Regresar?
SAN PEDRO:
Sí. Arregle lo que dejó roto.
Calme el mundo que incendió.
Demuestre… que puede ser más que su propio eco.
TRUMP (dudando):
¿Y si lo hago?
SAN PEDRO:
Entonces veremos si su nombre aparece en la lista.
TRUMP:
¿Y si no?
(SAN PEDRO lo mira fijamente.)
SAN PEDRO:
Entonces esta puerta… seguirá siendo solo una puerta.
(Silencio profundo. TRUMP ajusta su corbata una última vez.)
TRUMP (bajo, casi para sí):
Hacer el mundo grande otra vez…
pero de verdad.
(SAN PEDRO abre la puerta. Una luz intensa lo inunda todo.)
SAN PEDRO:
Vaya.
(TRUMP respira hondo y cruza la puerta. La luz desaparece.)
(SAN PEDRO cierra, coloca el cerrojo. Mira el libro.)
SAN PEDRO (susurrando):
Veremos.
(Se apagan las luces.)
TELÓN
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