El morir es despertar.
Al despertarme yo vivo.
Con Jesús he renacido
abriendo puertas al mar
del inconsciente cautivo.
Miro hacia dentro y son idos
los miedos y oscuridad
que nacieron al cortar
los hilos de la razón
al sembrar con decisión
la absurda seguridad.
¿Quién conoce la verdad?.
¿Quién con certeza absoluta
comprende la realidad?.
¿Cuándo despertaré de este sueño
en el que, soñando, sueño
que llego tarde al destino?.
Esta badomía absurda
tan sólo adquiere sentido
si al morir despierto muero.