Tavog3

Condena a Permanecer...

No se puede detener

a quien ya eligió partir,

ni amarrar su viento libre

cuando insiste en no seguir.

 

Se va, como se van las sombras

cuando el sol cambia de lugar,

sin mirar lo que deja roto,

sin querer siquiera explicar.

 

Y uno queda… respirando,

aunque duela cada intento,

porque a veces seguir vivo

es cargar todo el silencio.

 

Es abrir los ojos cada día

con el alma hecha pedazos,

y entender que lo más duro

no es perder… sino quedarnos.

 

Porque hay ausencias que no gritan,

pero nunca dejan de doler,

y hay despedidas sin palabras

que nos condenan a permanecer.

G3