Porque estoy a la deriva
en esta ausencia libre de temores
es que te imploro y te improviso
porque ya la luz se va apagando
y la barranca se aproxima
hasta tocarme.
Porque duermo a la intemperie,
sepultada bajo la sombra
de estrellas miles
es que te busco en esta inmensidad
divina,
es que suplico a la beldad
la paz.
Porque todo se ha acabado
entre mi mundo.
Tras de sí, naufragan las estrellas,
las mismas que tapizan mi lamento,
las mismas que velaron
mi dormir,
las que me han visto muerta
esta mañana.