Solo cenizas calientes
de una lumbre, que encendida
se apagó dando la vida
entre humaredas de muerte,
nadie avivaba la llama
nadie echó, leña a ese fuego
que entre chispas fue muriendo
mientras su luz se apagaba.
Fue carbón quedando negro
lo que antes, fueron brasas
lo que fue su luz en ascuas
ahora solo es un recuerdo,
así se apagan amores
que estuvieron encendidos
así se ven, consumidos
sin amor los corazones.
Como el fuego que devora
los troncos, a paso lento
como el tallo de sarmiento
que sin podarlo se roza,
como nacen mariposas
de gusanos y de orugas
pues igual tiene su culpa
un amor, si no se goza.
Solo cenizas calientes
quedaron, casi sin vida
de ese fuego que se aviva
con desechos de quien quiere,
porque el amor no es un día
ni si quiera son los meses
el amor, es de quien tiene
ese fuego cada día.
Echaré de nuevo leña
removiendo las cenizas
y con besos y caricias
la llama de nuevo, prende
y otra vez está encendida
otra vez, saltan las chispas
de ese fuego que se siente.
Solo cenizas candentes
bastaron por ver la llama
solamente con las brasas
hay amor incandescente,
como el árbol quiere el agua
como el sol, la noche quiere
pues así el amor mantiene
si lo cuidas, esa llama.
Así se ofrece y se ama
así el amor nos lo dice,
que todo fuego se extingue
cuando la leña le falta,
solo cenizas y muerte
solo humo, solo brasas
quedarán por la mañana,
si el fuego no se mantiene.