\"Tal vez todo ésto es un sueño; tal vez dormir es mantenerme despierto, tengo visiones, veo otra ciudad entre fractales y brillantes destellos.
La mente humana es tan misteriosa, pues escucho ésa voz como el retumbar de tambores, como el cabalgar de mil caballos y con ellos el grito de sus señores.
El ritual ha sido iniciado y la ofrenda es el silencio para encender el fuego y quemar todo lo que es sagrado.
Estoy dormido, veo fractales, veo brillantes destellos.
No existe la insomnio.
Floto, flotas, nada en este plano tridimensional es eterno.
Arriba, abajo, izquierda y derecha, la cuarta dimensión se está fragmentando.
Ya puedo volar, ya puedo viajar en el eterno retorno al vacío y mi mente quiere estallar.
Mi ego se quiere fundir entre letras de cristal.
Te amo, te quiero y ésto es una soga a mi cuello mortal.
Que el ego se muera, desaparezca.
Quiero ser libre: sin nombre ni apellido, sin carne, sin sangre, sin huesos ni libido.
Libre como lo es el viento, tan visible para los sentidos, tan invisible para quien no cree en demonios o en el cielo.
Yo soy un soñador que prefiere cerrar los ojos y viajar por el vasto universo.
Allá, después de la luna, me despido: yo voy a dónde no llegan los rayos del sol, a la ciudad de la noche sin límites, donde el invierno es eterno.
Si despierto no te encuentro, solo espero no despertar nunca y encontrarte durmiendo, pues como diría el maestro Edgar Allan Poe, la vida es un sueño dentro de otro sueño.
Eternas lunas-.