UN BUEN DÍA DESAGRADABLE
También se dan buenos días desagradables,
con viento fuerte pero
no de magnitud huracanada,
y de nubes minuciosamente cubierto,
cubierto por anchas franjas de color gris
todas ellas, aunque de variada textura:
unas lisas, otras algodonosas, otras elásticas,
y más o menos oscuras, y estancadas
o como en continua persecución en carrera,
alguna nube a lo lejos, encima
del horizonte o justo, por el contrario,
encima de las cabezas. Días fríos
o muy fríos y de manos casi heladas,
con amenaza de nieve, pero
sin llegar a cortar
el tránsito por la montaña.
Gaspar Jover Polo