Juan Roldan

Invocación

Diosa sagrada de la luna,

baña con tu luz plateada

este tu bosque inmaculado.

 

Cúbrenos de nuevo con tu mirada,

siembra calma en las heridas

del pecho agitado de los hombres.

 

No dejes huérfanos a tus fieles

que en ti han puesto toda su esperanza,

vuélvenos tu faz, diosa plateada.

 

Desciende, madre de los silencios,

sobre las hojas que tiemblan a tu paso

con el roce de la seda susurrando.

 

Deja en ellas el rastro de tu paz,

porque somos hijos del desconcierto

y en ti buscamos el hilo que nos falta.

 

Alza tu luz, madre de la noche,

y míranos con tu antigua templanza,

no dejes que se esconda tu semblante.

 

Permite que la noche nos abrace

como tú abrazas a los ríos y montañas,

y que tu brillo nos guíe hasta el alba.