Su magia me viene,
tan coqueta, que todo agita y todo mueve,
colgada muy radiante,
a los hilos de un astro de la medianoche..
Hermosa y adolescente,
adentrándose entre las avenidas del bosque,
en un éxtasis salvaje...
entre angélicos festejos armoniosamente...
En la torre confidente,
te espera mi sombra como siempre anhelante,
cuando todos duermen...
¡Cuánta sed tengo de tu amor apacible!
De dónde brotarás amante,
que con oscuro porte me tomas como consorte,
y me haces muy interesante...
arriba la luna nos está mirando en creciente...