Hada alada,
criatura pura
de esbelta
y delgada
figura.
Hermosa dríada
que, de la nada,
ingrávida emerges,
semi vestida
de seda y tul,
tejiendo fantasías
entre volátiles
rayitos de luz.
Hada alada,
piel sedosa
y mirada sutil;
es más bello
tu destello
que la lumbre
del candil.
Hada alada,
corre, salta
y vuela libre,
sobre la dehesa,
tachonando
el firmamento
de espejos
color turquesa.
© R. Rodrigo (2018)