Hubo días en que me tenía,
sabía que yo estaba conmigo.
Eso alcanzaba.
Y un día… desaparecí.
Ya no me tenía.
No me encontré en ningún lado.
Nadie me robó.
No se lo di a nadie
y aun así no volvió.
Simplemente se fue.
Me perdí.
¿A mí mismo?
¿Cómo es eso posible?
¿Cómo podés perderte a vos?
Se hartó de lo que era,
de lo que fui,
de lo que fuimos.
Se cansó
y se fue.
Para que lo busque.
Para encontrarlo distinto,
tal vez no mejor…
pero no igual al de ayer.
Lo estoy buscando…
ya me voy a encontrar.