Zinnia
Ascua roja,
prendida al pulso del monte,
flor que arde entre los dedos del fuego
y se queda, en invierno,
como un deseo naranja
que no se apaga.
Flor del campo,
encendida entre pastos cansados,
pequeña brasa que insiste
donde todo parece seco.
Te encuentro
y el mundo se inclina apenas,
como si el amor
fuera esto:
una luz mínima
resistiendo.
Dicen que quien te encuentra,
lejos del agua,
ha tocado el amor—
yo digo
que el amor
tiene tu forma
y no lo sabía.
— Sergio Cortéz, Villa Dolores, Córdoba, Argentina.