¡Eres el mar que me habita y el ancla de luz...
que da sentido a mi destino\"
Henry Alejandro Morales
Frente al azul del mar que no termina
el aire sabe a sal y a tiempo abierto
es un festìn de los sentidos que nos domina
el pulso de la orilla y del desierto
La vista se embriaga de turquesa
el oido se rinde al estallido de la espuma
el olfato respira la frescura de la arena
mientras el sol...con dedos de luz la piel perfuma
Eres el fondo manso, la luz filtrada
donde el alma descansa en paz cristalina
no hace falta la voz, ni decirnos nada
si en tu pecho el oceàno aùn se reclina
Habito en tu calma, en tu pulso lento
en ese refugio que el mundo no alcanza
eres mi mar en paz, mi mejor momento
donde el amor es un ancla y una danza
Mis dedos son barcos que no tienen prisa
dibujando en tu piel un litoral incierto
me voy perdiendo lento en tu mansa brisa
donde el mapa se rinde...y el final sigue abierto.
Autor
Henry Alejandro Morales