No es que no quiera dejar de apreciar el cielo
Ni tampoco dejar de reír hasta caerme en el suelo
Mucho menos, dejar de apreciar esos sonidos que calman mi mente
Y como ver, como te avanzas a mis brazos y quedamos frente a frente
Pero últimamente
Me siento desconforme
Y no logro entender cómo puedo seguir de pie
Cómo logro ir a trabajar un domingo y a pesar de todo, no dejar de sonreír
Atender a los clientes y escuchar todo lo que tienen para decir
Y por fuera solo sonreír
A veces me pregunto cuando se marchará esta desolación que siento
Mientras, con un café trataré de relajarme, o al menos haré el intento.