No daré alegres rimas
No daré razones para hastía
Solo expresaré
Lo que mi alma quiere versar
En esta inefable oscuridad
Me encuentro en reiterados errores
Y la desesperación disipa el alma
Siento series de temores
Que quiebran la espada más forjada
Cuando entra en terrible batalla
No quiero que analices
Quiero que te mires
Escribo sangrando
No llorando
Toma el consejo del bohemio:
Dios te fortalece ante el mal
Aunque en la derecha aparezca satanás
El te defiende, en una luz sin igual
Dios no quiere hombres débiles
Si no capaces de aceptar su error
Me disculparás si soy vago en versar
Pero, te repito, no te vine a alegrar
Solo quiero demostrar
Una desagradable verdad
Espero te dispongas a escuchar
Pido perdón a quienes me llamaron
Por gran y ejemplar sabio
Realmente no soy nadie
Trato de aconsejar, pero
En esto yo no fui aconsejado
Ayudo a quien me necesita
Pero no me ayudo a mi
Mi alma siento que grita
Y en las noches, temí
Por eso, ¡Piedad de Dios ante mi!
El alma vaga por el sendero de lo inexplorado
Esto causa un corazón apesadumbrado
Pero aún así, dispuesto a arreglar
Lo que con actos hice dañar
Me encomiendo a Dios, para que me ayude a desentrañar,
La subyacente fuerza que me hace fallar
Dios mío, profundamente te agradezco
Porque con estos versos
Me diste lúcidos pensamientos
Que liberan la benévola culpa.
Gracias por leer, estimad@.