No somos eternos, ni fríos de corazón,
el amor nos domina, sin pedir razón.
Cuando se ama, se lucha con fervor,
más allá de todo, buscando el calor.
Tal vez erramos, pues humanos somos,
pero juntos hallamos la paz que formamos.
Resolver los problemas es cosa de dos,
con hechos se habla, más fuerte que la voz.
Las palabras vuelan, se las lleva el viento,
el amor verdadero se mide en el intento.