johan esteban restrepo uran

ARMONIA DE LA NATURALEZA

 

Los brotes de las rosas perfuman la aurora,

y el dulce aroma del jazmín se eleva al viento;

los lirios visten de color la pradera,

mientras los campos, vastos y abiertos,

se adornan con nubes que viajan en lo alto.

Las aves, en su trino cristalino,

rinden homenaje al sol naciente,

y el río, en su eterno recorrido,

va sembrando vida al pasar por El Palmar,

como un latido fresco sobre la tierra.

 

Los peces, en danzas inquietas,

alborotan juguetones los arrecifes,

llenando de risa la profundidad del mar;

mar que a veces, herido de sombras,

se turba en silenciosa ironía.

 

Llega la noche, serena y callada,

y el canto leve de los grillos

abraza la soledad del campo.

 

Entonces las luciérnagas despiertan,

y con su luz pequeña pero infinita

bordan estrellas sobre la hierba.

 

Y así, entre aromas y susurros,

la naturaleza entona su poema eterno:

una sinfonía floral de belleza viva,

donde cada pétalo, cada ala y cada ola

cantan en perfecta armonía.