\"No hay oceano que me baste, sino es el que rompe
fiero y dulce en la costa de tu cuerpo\"
Henry Alejandro Morales
Comienzo en el norte de tu frente
donde el sentimiento se hace calma
y desciendo despacio...suavemente
como un susurro que busca el alma
Mis dedos son barcos a la deriva
recorriendo el relieve de tu cuello
esa curva dulce, blanca y viva
donde se esconde el sol en un destello
Me detengo en la seda de tus hombros
costa del sol donde el deseo descansa
recorro tus brazos sin asombros
navegando tu piel que es mar en noche mansa
Sigo el rastro fiel de tu cintura
isla de fuego...bajo mi mano experta
donde el amor se vuelve arquitectura
y cada caricia es una puerta abierta
Entonces me pierdo en la poesìa
de tus piernas, belleza descubierta
columnas de luz, pura armonìa
donde la noche se queda despierta
¡Que hermosas son! camino de carmìn
a tu vientre, un sendero firme que al andar cautiva
un viaje de petalos que no tiene fìn
y mantiene mi sed de amarte viva.
Autor
Henry Alejandro Morales